El
bautismo, esencialmente un hecho cristiano, es un rito que comenzó
primero por convicción pero que después pasó
a ser una tradición.
En nuestros días, sobre todo se practica por tradición.
En la mayoría de los casos, la persona que ha sido bautizada,
no ha sido consultada si deseaba bautizarse.
Se trata pues, muy a menudo, de una elección hecha en nuestro
nombre por un tercero (padres). No hay pues consentimiento y el
acto consecuentemente es una imposición.
¡Demasiado
poco! ¡Demasiado tarde!
¿Han
visto estos últimos meses como reaccionaba la Iglesia ante
los numerosos escándalos de los cuales se ha visto salpicada?
Acusaciones de pedofília, de violaciones o de abortos de
religiosas, pasando por los escándalos financieros... Esto
no se para ahí y no es más que la punta del icerberg.
¡Qué guapos estaban todos esos cardenales americanos
desfilando ante su papa! ¿Qué salió de ese
desfile a parte de proteger la imagen de sus sacerdotes y obispos?
¿Y las víctimas? Ni una palabra. ¿Quizás
una indemnización? ¡Nada!
Si el pensamiento de la Iglesia Católica fuera justo, su
palabra sería justa y su acción sería justa.
Ahora bien, no lo es...
Ante la traición de ésta que pretendía ser
el guardián de los valores morales y de la verdad, los
fieles han sido engañados.
No nos queda más que una solución: renegar de
esta religión espectáculo.
Apostatar para no estar asociado a esos actos infames:
APOSTATAR*
Considerando
que cuando nacieron, les bautizaron sin su consentimiento, algo
que traiciona el mensaje de Jesús, puesto que él
sólamente bautizaba a los adultos**, actualmente, apostatando,
ustedes reestablecen la verdad y ponen fin a esta traición.
Considerando que el papa Juan Pablo II y sus obispos han renunciado
a sancionar a los sacerdotes de su Iglesia culpables de gestos
criminales: pedofília, violaciones o abortos de religiosas,
nosotros sugerimos a todos los que condenan esos crímenes,
que apostaten. De esta manera, la apostasía será
su sanción.
Considerando que desean disociarse de una Iglesia de la que no
están de acuerdo, está completamente justificado
el apostatar*.
Notas:
*Etimología de la palabra "Apostasía":
n.f. (gr. " apostasía" , abandono, deserción)
Abandono público de una religión o doctrina.
(ref. Diccionario Manual de la lengua española Larousse)